¿Sabías que?

¿Sabías qué? La represión chilena se acentuó en 1925 en Tacna y Arica

La represión chilena se acentuó en 1925 en Tacna y Arica

Durante mayo de 1925, la situación en las provincias de Tacna y Arica, bajo administración chilena desde la Guerra del Pacífico, se caracterizó por una fuerte política de represión y deportación contra la población peruana residente, en el marco de la disputa territorial y el proceso plebiscitario que debía definir la soberanía de estas provincias.

Contexto de la represión y deportaciones

En 1925, la presencia militar y policial chilena en la zona se había multiplicado, llegando a ser cuatro veces mayor que dos años antes. Las autoridades chilenas implementaron medidas estrictas para controlar a los peruanos, incluyendo la exigencia de portar tarjetas de permiso para circular y la vigilancia constante de sus actividades. Además, grupos paramilitares chilenos, conocidos como «Los Mazorqueros», operaban en diversos puntos de la región, intimidando y persiguiendo a la población peruana.

Las celebraciones patrióticas peruanas estaban prohibidas, mientras que otras comunidades extranjeras, como los italianos, podían realizarlas sin restricciones. Esta discriminación evidenciaba la intención de debilitar la identidad peruana en la zona.

Hechos destacados en mayo de 1925

  • El 4 de mayo, el agroindustrial peruano Ricardo Hidalgo recibió la orden de abandonar el territorio peruano y fue deportado rumbo a Iquique, en Chile. Esta medida buscaba eliminar a figuras influyentes vinculadas a la economía local y a la identidad peruana.
  • El 20 de mayo, Eduardo Cornejo Tovar se vio obligado a huir hacia Sama, en territorio peruano, para evitar la nacionalización chilena forzada, que implicaba la pérdida de su identidad y derechos como peruano.
  • El 23 de mayo, 33 peruanos propietarios de Codpa fueron notificados por carabineros para presentarse en el cuartel con la intención de ser deportados a las oficinas salitreras de Tarapacá, en el sur chileno. Sin embargo, algunos lograron burlar la vigilancia y regresaron a Codpa poco después, desafiando las órdenes de las autoridades chilenas. Este caso fue tan relevante que observadores estadounidenses acudieron a investigar la situación.
  • El 27 de mayo, Bartolomé Pons, un ciudadano español con fuerte sentimiento peruano, fue embarcado contra su voluntad, evidenciando que las deportaciones afectaban también a extranjeros identificados con la causa peruana.

Consecuencias y denuncias internacionales

Estas deportaciones y persecuciones formaban parte de una campaña sistemática de «chilenización» que buscaba modificar la composición demográfica y cultural de Tacna y Arica para favorecer la posición chilena en el plebiscito pendiente. En enero de 1925, el general estadounidense John J. Pershing, encargado de supervisar el plebiscito, denunció que se habían realizado 710 deportaciones de peruanos, y en 1926 se confirmó que al menos 250 peruanos vivían en Santiago de Chile en condiciones forzadas, algunos incluso obligados a incorporarse al ejército chileno contra su voluntad.

Estas denuncias llevaron a la creación de un Comité de Quejas por parte de los delegados estadounidenses para investigar las violaciones a los derechos de los peruanos en la zona, y a la exigencia de garantías para la realización de un plebiscito justo. Sin embargo, la tensión entre las autoridades chilenas y la Comisión Plebiscitaria estadounidense dificultó la resolución del conflicto.

Importancia histórica

Las deportaciones de mayo de 1925 reflejan el clima de violencia, discriminación y presión política que vivió la población peruana en Tacna y Arica durante el proceso que culminaría con el Tratado de Lima de 1929. Este periodo es fundamental para entender las complejidades de la Cuestión de Tacna y Arica, la resistencia de la población peruana y la intervención internacional en la resolución del conflicto territorial.

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