¿Sabías qué? El 18 de mayo de 1929 culminaron las negociaciones sobre la definitiva soberanía de Tacna y Arica

El 18 de mayo de 1929 culminaron en Santiago de Chile las reuniones previas que buscaban resolver el prolongado conflicto por la soberanía de las provincias de Tacna y Arica, una disputa que se arrastraba desde la Guerra del Pacífico y que había durado casi medio siglo.
El acuerdo final y su traslado a Perú
El documento final que consolidó los acuerdos fue traído a bordo del buque “Orduña” por el diplomático peruano Luis Cúneo Harrison, marcando un paso decisivo hacia la solución definitiva del diferendo [Fuente: Materiales para la Historia de Tacna. Luis Cavagnaro Orellana. Tomo XXVI. p. 28].
Este acuerdo, que debía ser ratificado por los congresos de Perú y Chile, sentó las bases para la firma del Tratado de Lima el 3 de junio de 1929, en la ciudad de Lima. El tratado estableció que la provincia de Tacna se reincorporaría al Perú, mientras que Arica permanecería bajo soberanía chilena. Además, Chile se comprometió a pagar una indemnización de seis millones de dólares al Perú para obras en Tacna y a otorgar diversas servidumbres a favor del Perú en Arica, como el uso de un muelle, la estación y recorrido del ferrocarril Tacna-Arica, y el acceso a fuentes de agua como el Uchusuma y el Maure.
Significado histórico y consecuencias del acuerdo
La culminación de estas negociaciones fue considerada en la prensa de la época como un día memorable en la historia sudamericana, ya que ponía fin a una de las controversias territoriales más largas y complejas de la región. El acuerdo no solo resolvió la cuestión territorial, sino que también estableció mecanismos para evitar futuras cesiones de territorio a terceros sin consentimiento mutuo, y para la cooperación en infraestructura y servicios fronterizos.
Posteriormente, la demarcación definitiva de la frontera se realizó mediante una Comisión Mixta de Límites, que concluyó su trabajo en julio de 1930, estableciendo la línea divisoria que hoy separa ambos países. La reincorporación oficial de Tacna al Perú se realizó el 28 de agosto de 1929, consolidando así la paz y la estabilidad en la frontera sur peruana.
En suma, el 18 de mayo de 1929 representa un hito diplomático que abrió el camino para la solución pacífica de la Cuestión de Tacna y Arica, reflejando el papel fundamental de la mediación internacional y la voluntad política de ambos países para superar un conflicto que había marcado la historia de sus relaciones durante décadas.


