¿Sabías qué? En 1898 se firmó el Protocolo Billinghurst – La Torre para resolver la Cuestión de Tacna y Arica

El 16 de abril de 1898 se firmó en Santiago de Chile el Protocolo Billinghurst-La Torre, un acuerdo entre los gobiernos del Perú y Chile destinado a solucionar el prolongado conflicto fronterizo sobre las provincias de Tacna y Arica, territorios en disputa desde la Guerra del Pacífico.
Contexto y firma del protocolo
Este protocolo establecía que la controversia sería resuelta mediante un plebiscito, cuyas bases serían arbitradas por la Reina Regente de España, María Cristina de Habsburgo-Lorena, lo que implicaba someter el diferendo a un arbitraje internacional.
La negociación fue encabezada por el diplomático peruano Guillermo Billinghurst y el canciller chileno Juan José Latorre. En el documento, que constaba de 18 artículos, se acordaron las condiciones para la realización del plebiscito, incluyendo aspectos como el censo electoral y la supervisión del proceso. El protocolo fue aprobado por el Congreso peruano, que lo consideró un triunfo diplomático, pero en Chile la recepción fue ambivalente.
Rechazo chileno y consecuencias políticas
Aunque el Senado chileno aprobó inicialmente el protocolo, la Cámara de Diputados demoró su ratificación y finalmente lo rechazó tres años después. Este rechazo se debió, en parte, a que Chile había resuelto en 1899 su conflicto limítrofe con Argentina mediante el «Abrazo del Estrecho», lo que disminuyó su interés en ceder Tacna y Arica. Además, las autoridades chilenas comenzaron a implementar la política de «chilenización» en las provincias, con el objetivo de aumentar la población chilena y asegurar su control ante un eventual plebiscito favorable.
El rechazo del protocolo llevó a un estancamiento diplomático y a la suspensión de relaciones entre Perú y Chile en varias ocasiones durante las siguientes décadas. La falta de acuerdo y la política de chilenización complicaron la realización del plebiscito previsto en el Tratado de Ancón (1883), prolongando el conflicto hasta la firma del Tratado de Lima en 1929.
La prensa peruana de la época reflejó la esperanza que generó inicialmente la firma del protocolo, con celebraciones y manifestaciones en Tacna y Arica, mientras que la demora y el rechazo chileno fueron recibidos con frustración y preocupación por la población peruana residente en la zona.














